«Tener una discapacidad no nos hace personas con menos derechos que otras»
La Asociación Zuliana de Ciegos (AZC) es una institución que desde abril de 1958 ha trabajado por la educación, la rehabilitación y la integración social de las personas con discapacidad visual en la región zuliana. En sus 62 años de trayectoria, ha mantenido una perenne lucha por romper paradigmas, derrumbar los muros edificados por la discriminación y construir puentes hacia la inclusión social.
La asociación cuenta con más de 180 miembros, cuyas edades varían desde los dieciséis hasta los ochenta años de edad. Todos cuentan con el cobijo del equipo de la AZC, conformado por unas 25 personas, que se dedican a guiarles y acompañarles en su formación integral, y también les empoderan en la lucha por la reivindicación de los derechos humanos de las personas con discapacidad (PcD).
Más que una institución, la Asociación Zuliana de Ciegos se ha convertido en un cálido hogar para muchos. Hay quienes desde su niñez se han hecho familiares con los espacios de su sede ubicada en el sector La Lago, en Maracaibo. Allí tienen lugar actividades de formación, orientación y recreativas.
Este sostenido compromiso por la desestigmatización e inclusión de las personas con discapacidad visual en la región, ha motivado que desde la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) les destaquemos como defensores del mes.
Conversamos con Ángel Corzo y Juan Carlos Rivas, miembros de la junta directiva de la Asociación Zuliana de Ciegos; sobre la labor y trayectoria de esta institución, su concepción acerca de la actual situación de las personas con discapacidad visual en el Zulia y las tareas pendientes por parte de las autoridades y de nuestra sociedad en la inclusión, trato digno y respeto de los derechos de las PcD.
¿Cómo nace la Asociación Zuliana de Ciegos?
“La Asociación Zuliana de Ciegos fue fundada el 28 de abril de 1958, por personas egresadas en su mayoría del Instituto Venezolano de Ciegos en Caracas, e impulsados por Luis González, primera persona que trajo el sistema Braille al Zulia y el primer abogado ciego de la región zuliana.
La trayectoria de la AZC ha tenido logros significativos. Fundamos la Escuela de Ciegos de Occidente, el Instituto Escuela Especial Para Ciegos Mario Florentín. También fundamos la Unidad Educativa Joaquín Goecke, para atender a niños y a jóvenes con discapacidades visuales; y el Instituto de Educación para Adultos Ciegos Dr. Ángel Enrique González. Instituciones que, debido a diversas las reformas de educación que se han hecho, han perdido su propósito y vigencia”.
¿De qué manera han hecho frente a la pandemia para realizar sus actividades de formación y asistencia a las personas con discapacidad?
“Con la llegada de la pandemia el panorama se complicó mucho. Hemos tratamos de apoyar lo más que podemos a todos los miembros de la asociación desde el inicio de la cuarentena. Antes de la pandemia, nuestro comedor comunitario funcionaba de lunes a viernes. Los compañeros venían a almorzar. Podíamos tener entre 60 y 80 almuerzos por día. Sin embargo, desde el inicio de la pandemia no hemos podido continuar con las actividades en la cocina. Esto ha sido duro. Actualmente hay muchas personas que viven solas y les ha resultado difícil no contar con este almuerzo diario.
A pesar de ello, hemos recibido bolsas de alimentación que distribuimos según las necesidades que vemos, son ayudas limitadas pero que alivian las situaciones de los más desprovistos. Tenemos muchos compañeros que trabajan en el comercio informal, debido a la falta de espacios para integrarse en trabajos formales. Algunos venden artículos en la calle, buscando recursos para poder alimentarse.
Por otra parte, debimos replantear nuestras actividades de formación, recreación y deportes. A través de foro chats vía WhatsApp se han impartido contenidos que van desde nuestro taller de panadería virtual, dictado por una persona con discapacidad visual, foros sobre derechos humanos y discapacidad, el deporte como medio para una vida saludable, hasta una edición virtual de nuestro festival de canto. De la mano de la Fundación Polar, hemos también impartido talleres de empoderamiento.
Varios compañeros han estado enfermos. Otros son hipertensos, diabéticos y con otras afecciones, que los pone en riesgo. Hemos estado luchando. A pesar de no contar con suficientes recursos, logramos apoyarlos como mejor podemos, bien sea buscando apoyo a las situaciones en la misma asociación, o remitiéndolos a otras instancias y organismos”.
Desde la Asociación Zuliana de Ciegos luchan contra la discriminación. ¿Cómo evalúan la situación actual de la inclusión de las personas con discapacidad en el Zulia?
“Lamentablemente, en el país vemos un panorama que nos lleva a pensar en que pareciera cada vez más difícil poder erradicar la discriminación. Por eso creemos que no hay que detener el trabajo de educación, de difusión, de concienciación.
Tener una discapacidad no hace a las personas tener menos derechos que otras. Somos seres humanos como todos, solamente que, en nuestro caso, no contamos con el sentido de la vista. Tenemos derecho al trabajo, a la educación, a la salud; a todos los derechos universales e irrenunciables que tenemos desde nuestro nacimiento.
El secreto de la inclusión está en una convivencia centrada en el respeto de los demás y en el reconocimiento del uno y del otro, de todos en sociedad, solo así podremos decir que hay justicia y equilibrio en las relaciones ciudadanas. Si todos identificamos el talento de los demás, eso nos hace más grandes, porque, pese a que tengamos una debilidad física, podemos decir con orgullo que tenemos fortalezas espirituales e intelectuales que podemos poner al servicio de la sociedad”.
¿Cuáles consideran que son los principales retos que enfrentan las personas con discapacidad visual en la región zuliana?
“Los principales retos que enfrentamos las personas con discapacidad visual en el Zulia los vivimos en el reto que implica tener un mejor acceso a derechos como la salud y la educación, así como el acceso a los servicios públicos de calidad.
También representa un reto el acceso a una vivienda propia, muchos de nuestros miembros no tienen un hogar propio. Igualmente, el acceso a la tecnología es importante para nosotros, poder tener los celulares inteligentes, por ejemplo, que son una necesidad, una gran ayuda para comunicarnos y mantenernos informados.
Hay discapacidades que requieren más de dispositivos que otras. Nosotros requerimos de bastones, de dispositivos sonoros, libros en braille que ya no llegan, relojes braille. Para el aprendizaje, por ejemplo, computadoras, grabadoras digitales, pizarras de dibujos y cajas aritméticas.
Un bastón de rastreo es fundamental para identificar el área a caminar, tanto así que se considera una extensión del dedo índice. Adquirirlo resulta costosísimo para nosotros. Hay compañeros que no han podido comprar un bastón y han tenido que utilizar hasta palos de escoba para desplazarse”.
¿Qué exhorto hacen a las autoridades en beneficio de las personas con discapacidad visual?
“Las personas con discapacidad requerimos ser mejor atendidas, recibir un mejor trato. Exhortamos a las autoridades de todos los niveles de gobierno, a mejorar las entidades en donde se atienden a la población con discapacidades.
Al gobierno regional exhortamos a que se pueda contar con instancias de atención a las personas con discapacidad en cada municipio de la región zuliana, de modo que se pueda fomentar un mejor trato hacia ellas. Estas entidades deberían desarrollar programas de atención dirigidos a niños, niñas, adolescentes y personas adultas.
También urge la educación de la ciudadanía en materia del trato hacia las personas con discapacidad, a través de campañas en medios de difusión y por otras vías, pues es necesario que la población tenga conciencia sobre el trato adecuado a las personas con discapacidad y su inclusión en la sociedad.
En nuestra región debe también mejorarse la vialidad, fundamental para que las personas con discapacidad visual podamos desplazarnos de mejor manera. Los baches en las calles y los desechos sólidos acumulados en aceras y vías nos dificultan mucho poder transitarlas”.
