“La movilidad debe ser una opción segura y libre de violencias para las mujeres, adolescentes y niñas”
La crisis de migrantes y refugiados venezolanos constituye el éxodo más grande de la historia reciente en América Latina y la segunda crisis migratoria más grande en todo el mundo, por detrás de la crisis siria. Alrededor de 5,5 millones de personas han emigrado de manera forzada del país, de acuerdo con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Este éxodo es consecuencia de una emergencia humanitaria complejaque data de 2015y que ha precarizado las condiciones de vida de la población venezolana. Cientos de niñas, adolescentes y mujeres huyen diariamente de su país en condiciones pocos seguras e improvisadas, conformando una de las poblaciones más vulnerables dentro de este fenómeno migratorio.
Los riesgos en el camino se redimensionan al enfrentarse a las diversas expresiones de violencia basada en género: violencia física y verbal, violencia sexual, desapariciones, trata de personas, discriminación, entre otras.
Como parte de las respuestas de la sociedad civil venezolana a esta situación, surgió la campaña denominada La Mejor Ruta, con el fin de ampliar la protección de los derechos humanos de las venezolanas en movilidad y prevenir los diversos riesgos derivados de la violencia basada en género a los que se enfrentan en su camino a otras fronteras.
Este proyecto reúne distintas organizaciones enfocadas en visibilizar, estudiar, informar y proteger a las venezolanas que han migrado forzosamente. Entre ellas se cuentan Éxodo, Mulier, Voces de Género, ASOVILUZ, Laboratorio de Desarrollo Humano, AVESA, Comunica ONG, CERLAS, Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero, CODEHCIU, Las Comadres Púrpuras, Red de Colectivas La Araña Feminista, Más Mujeres Más Democracia, Asociación Venezolana de Derecho Penal, Alianza Internacional Cielos Abiertos, Asociación Mujeres Sin Fronteras, Las Reinas Pepiadas (Ecuador), Fundación Libera (Chile) y Voice 4 the Voiceless Hispanoamérica.
Por su trabajo integral y comprometido en favor de los derechos de las niñas, adolescentes y mujeres de la diáspora, desde la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) destacamos al equipo de La Mejor Ruta como nuestras defensoras del mes.
Conversamos con Reina Baiz Villafranca, coordinadora de La Mejor Ruta y también directora ejecutiva de Éxodo, en representación de quienes impulsan esta campaña, un proyecto que, como asegura Baiz, ofrece información y herramientas sobre qué hacer y adónde acudir ante las diferentes formas de violencia basadas en génerode las que son víctimas –o potencialmente podrían serlo– las mujeres, adolescentes y niñas venezolanas migrantes.
¿En qué zonas del país está desplegada La Mejor Ruta y qué actividades y productos han realizado en el marco de la campaña para promover una movilidad más segura?
“En el marco de la Campaña La Mejor Ruta, se han realizado actividades en las redes sociales con la publicación de información de interés, podcast, Seminarios, Instagram Live, Facebook Live.
También, se realizaron cuatro investigaciones elaboradas por Expertas en la materia. En un país con más de 5 millones de migrantes, la información sobre los procesos de movilidad es fundamental para garantizar el bienestar de nuestra población”.
La trata de personas es uno de los múltiples riesgos a los que se enfrentan las niñas, adolescentes y mujeres venezolanas migrantes. ¿Qué tan frecuente han sido los reportes de trata de personas provenientes de Venezuela y cómo ha sido el trabajo de La Mejor Ruta en respuesta a esta situación?
“La trata de personas es una de las formas más atroces de violencia basada en género, una violación de los derechos humanos fundamentales extendidas por todo el mundo, uno de los delitos más complejos e invisibilizados, por ello, desde la Mejor Ruta se hace énfasis en la prevención de la trata, que afecta diferenciadamente a las niñas, adolescentes y mujeres, como consecuencia de la cosificación de sus cuerpos, la hipersexualización, también se articula con otras organizaciones tanto en Venezuela como en otros países, destacándose Colombia, Chile, Argentina, México para la atención y abordaje integral de niñas, adolescentes y mujeres en situación de trata”.
La Mejor Ruta ha elaborado informes conjuntos para abordar temáticas que van desde testimonios de mujeres migrantes, hasta la violencia basada en género, desapariciones, y la corrupción y su impacto en la migración. ¿Cuántos son y qué se destaca de cada uno?
“A través de la campaña La Mejor Ruta se han elaborado cuatro informes, en los que se ha visibilizado cómo la movilidad humana afecta a las mujeres, tomando en cuenta sus necesidades y experiencias. Además, se ha expuesto la forma en la que la corrupción impactasus vidas, en el contexto de movilidad humana venezolana.
También se han estudiado desapariciones de niñas, adolescentes y mujeres en Venezuela,y se evidenció que, pese a la opacidad de estadísticas desagregadas oficiales, en el año 2020 desaparecieron 268 personas. Asimismo, desaparecieron 213 personas en los estados fronterizos (marítimos y terrestres) el año pasado. En lo que va del primer trimestre del año 2021 han desaparecido 32 personas, siendo el tráfico y la trata de personas la segunda causa de las desapariciones”.
¿Qué propone La Mejor Ruta a los distintos actores políticos y sociales para garantizar una migración sin violencia y segura para las niñas, adolescentes y mujeres venezolanas?
“En cada investigación se hacen recomendaciones para garantizar una movilidad humana segura, sin violencia, como desarrollar un registro obligatorio, permanente y continuo que asegure la obtención de datos estadísticos desagregados por sexo, que permita visualizar a las mujeres y sus necesidades. Además, se deben incorporar las categorías edad, nivel educativo, condición económica y social, entre otros, a fin de registrar información que contribuya con la toma de decisiones.
Asimismo, se insta promover la cooperación entre actores claves, tales como organismos internacionales, sociedad civil, entre otros especializados en los derechos humanos de las mujeres e incorporarlos en las respuestas y estrategias de atención a las migrantes.
En este sentido, es importante desarrollar campañas de sensibilización dirigida a periodistas y en general a medios de comunicación social sobre el tratamiento y abordaje de la información sobre las mujeres migrantes, con mensajes respetuosos de los derechos humanos, con enfoque de género e interseccional, así como priorizar los perfiles de vulnerabilidad relacionados a las mujeres en movilidad, particularmente a las mujeres gestantes y/o en compañía de niños, niñas y adolescentes. Incorporar los hallazgos relacionados a los riesgos que identifican las mujeres migrantes en los análisis de protección.
Para ello, es necesario la capacitación de funcionarios/as que tienen competencia en la atención de personas en movilidad, con énfasis en el entendimiento de las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres, adolescentes y niñas, para evitar la discriminación y la exposición de estas a riesgos.
Dicha formación debe ir de la mano con la tipificación de la sextorsión o extorsión sexual como un delito de corrupción, una forma y delito de violencia de género contra las niñas, adolescentes y mujeres en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Por otra parte, se sugiere la reforma de la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, tipificando específicamente el delito de desapariciones de niñas, adolescentes y mujeres como una forma y delito de violencia basada en género”.
En relación a los países de acogida, ¿qué recomendaciones ofrece La Mejor Ruta para atender a las mujeres y NNA migrantes venezolana y la reivindicación de sus derechos?
“En las cuatro investigaciones se ha recomendado proporcionar asistencia jurídica gratuita a las mujeres migrantes que hayan padecido vulneraciones a sus derechos en aras de garantizar su acceso a la justicia.
También, se recomienda desarrollar campañas y estrategias de información para que las migrantes embarazadas sepan la importancia de los controles del embarazo, así como proyectos de integración entre las mujeres de las comunidades receptoras y las mujeres migrantes que generen mecanismos de empatía y sororidad entre ellas, para sensibilizar sobre la discriminación y estigmatización social que afectan a las venezolanas, en aras de contribuir con su erradicación.
En tal sentido, urge diseñar estrategias de información dirigidas a las mujeres migrantes para que conozcan sus derechos, las entidades a las cuales pueden dirigirse y los procesos que deben seguir para regularizar su estatus migratorio.
Por otra parte, es vital hacer incidencia para la investigación de los casos de feminicidios y desarrollar campañas internacionales para solicitar la investigación de estos hechos.
En relación con la COVID-19, es necesario que se desarrolle un modelo integral de atención que tome en cuenta las vulnerabilidades que sufre la población migrante y la profundización de los riesgos en la vida de las niñas, las adolescentes y las mujeres”.
¿Cuál es La Mejor Ruta para las venezolanas que emigran huyendo de la emergencia humanitaria compleja en Venezuela y cómo podemos dibujarla en conjunto?
“En las actividades que llevamos a cabo en las comunidades nos conseguimos con mucha necesidad de información y testimonios sobre procesos migratorios difíciles. Es muy edificante para el equipo que al terminar estos talleres las participantes nos comenten que le enviaron fotos de los materiales a sus familiares que migraron o quieren migrar para que se cuiden y conozcan sus derechos.
Para las venezolanas que han decidido emigrar, La Mejor Ruta es con información, planificación, seguridad, apoyo familiar, comunitario y de organizaciones, para ello es fundamental la construcción de un proyecto migratorio que permita ejercer la movilidad como un derecho humano, como una opción segura, libre de violencias para las mujeres, adolescentesy niñas”.
